Te llamé en esa estúpida conexión que ni yo sé reconocer, siempre me da miedo Lima y cada vez me entrego al monstruo. Estuve encerrada dos días en un cuarto en Quilca del tamaño de mi baño en Moquegua, olvide la billetera, en Lima no eres nada sin plata. El recuerdo de Mateo me invadió nuevamente, Alejandra no me contesta a pensé lo peor, no me gusta lo saber de los míos.He descubierto gracias a Milard lugares fabuloso el Bolivar frente a la plaza Manco Capac y la casa de Pancho Fierro. automáticamente 4 pisco sour y 4 picarones y un café para disimular calmaron mi ansiedad. Te llame sin pensarlo luego de días en la Lima que me recuerda tanto a ti. Te pregunte tres veces con la esperanza de haber sido unica
, toda mujer la tiene...sin embargo fue la apuesta que perdí de una felicidad que no conozco tan diferente a la que lamía la que más dolió ... Tienes dudas no gane no perdi nada solo malgaste con quién tenía miedo de querer desde las médulas de sus huesos para afuera. Lima siempre me da miedo...Quilca con sus calles abandonadas y sus calles pintadas aún más...

